Diferencia entre política criminal y política general. ¿Qué beneficios presenta una Política Criminal bien planteada y dirigida?
Diferencia entre política criminal y política general. ¿Qué beneficios presenta una Política Criminal bien planteada y dirigida?
Imagen 1: De la política en general (Villamizar, 2020).
Desde un punto de vista criminológico, la interdisciplinariedad es necesaria para otorgar un análisis crítico entre lo que la ciencia del derecho y la criminología en trabajo colaborativo pueden ofrecer a los sistemas encargados de generar un control social formal o secundario en la población a nivel internacional y nacional.
Es indispensable, reconocer que existe una gran preocupación ante el alza tan significativo del fenómeno criminal (nacional e internacional). La gran ola de desinformación que han generado los Medios Masivos de Comunicación (MMC), alrededor del mundo ha provocado una cultura de miedo e ignorancia entre la población civil en temas de seguridad y justicia punitiva.
Cierta parte de la población mundial no comprende aún que la criminalidad no puede ser erradicada con fomentar una cultura de más castigos inhumanos, donde a la persona delincuente se le niegue su dignidad y los derechos humanos inherentes.
Por ello, surge a su vez la necesidad de hacer un llamado a la población mundial, de que fomenten el análisis crítico y comparen los hechos históricos sobre los discursos legitimadores de la pena y su cultura de castigo desde las épocas antiguas. La criminalidad no cesará con más castigo inhumano, y para lograr entender este punto es de vitalidad saber que para lograr erradicar la criminalidad es necesario hacer un estudio profundo, analítico, crítico y exhaustivo de varios objetos de estudio, entre ellos: el delincuente, la criminalidad, el control social, métodos preventivos, la victimología, la reinserción social y otros; muchos son los factores influyentes en el ser humano que los vuelve vulnerables a desarrollar conductas, actitudes y comportamientos antisociales, criminales y desviados.
Dentro de rama del derecho penal se encuentra lo que conocemos como política general y política criminal. La política criminal es una disciplina interdisciplinaria en la cual se desarrollan nuevas alternativas, métodos y prácticas por parte de las instituciones del Estado en el cual se generan un sinfín de decisiones y planes a seguir en los cuales se busca generar una cultura de prevención y control del delito; así como lograr una administración más efectiva del sistema judicial y penal de los estados soberanos.
Y para lograr entender su esfera interna y externa, es necesario explicar o bien entender el significado de política general. Por ello, es indispensable entender lo siguiente:
En efecto, la política, que hace referencia a la forma de gobierno del Estado, y que está relacionada con la gestión, desde una determinada esfera de poder, de los asuntos públicos, se presenta a través de muy diversas manifestaciones atendiendo a la parcela de la actividad objeto de su administración. (Borja, 2003, p. 130)
Por lo tanto, una política criminal bien dirigida aporta grandes beneficios a nivel nacional como internacional. Parte esencial de todo gobierno democrático es generar un estudio y análisis profundo del estado de sus instituciones y por medio de ellas dar paso aquella ideas e intereses para mantener un control.
A su vez, la integración y complementación de ambas políticas genera el desarrollo de estrategias preventivas en la lucha contra la criminalidad, sumado a la necesidad de generar dentro de las instituciones del estado que velan por la seguridad de la sociedad una administración adecuada de los recursos.
Parte de los beneficios de una política criminal efectiva se caracteriza por la capacidad empleada en generar proyectos para abordar las causas de la delincuencia. A su vez, generar maneras efectivas de reinserción para los delincuentes y, sobre todo, proteger los derechos humanos y las libertades de los individuos.
Como bien se a mencionado, para que los métodos o estrategias de una política criminal funcionen o bien otorguen beneficios positivos a la seguridad social y gobernanza de los estados democráticos, se debe de entender que:
La política Criminal, como parte de la Política en general de un Estado, tiene las características básicas de cualquier actuación política: es un conjunto de estrategias para un determinado fin. (…) La mera prevención fundada en la intimidación y la disuasión mediante el temor a la amenaza del castigo, configura un tipo de Política Criminal autoritaria y regida por el miedo, donde la espiral de mayor represión es difícil de parar: al delito se responde con mayor castigo, el delito permanece, se aumenta el castigo y sucesivamente. Por otra parte, una Política criminal organizada sobre la base del miedo al castigo y a la represión, está constatado empíricamente que tiene efectos contraproducentes, porque en lugar de tener efectos inhibidores en los sujetos, puede constituir más bien un factor criminógeno, al aumentar el riesgo y así aumentar las ganancias ilícitas. (Zúñiga, 2009, p. 16-18)
Cuando se habla de que hay efectos empíricos, menciona la cultura del castigo que se ha impartido desde las antiguas civilizaciones. No se debe olvidar que dentro de los sistemas punitivos de estas civilizaciones centraban sus prácticas a los castigos físicos, la coerción, la discriminación por el tipo de estatus económicos de las personas, mutilaciones y penas de muerte (vigentes en ciertos países a nivel mundial).
Aunado a este análisis desde una perspectiva criminógena, se deben de hacer grandes cambios en materia penal, social, cultural y administrativa desde los tres grandes poderes de la República de Costa Rica. En la siguiente entrevista al presidente del Colegio de Profesionales en Criminología, Tino Arnoldo Salas Marksman noticia_nacional refleja un análisis general de lo que realmente se necesita en temas de estudio social y la realidad violenta que enfrenta Costa Rica ante leyes obsoletas, reformas legales, ámbito social, geográfico, cultural y factores criminógenos.
En el siguiente video, con fines de mejorar la comprensión y generar una reflexión amplia en el campo de los sistemas que representan a las instituciones del Estado democrático en temas penales, preventivos, administrativos y demás, a nivel nacional e internacional. Se ancla con el objetivo de comprender el objetivo de la política criminal, su relación directa con la política general y los beneficios que la misma disciplina otorga al mantenimiento y seguimiento de la seguridad y el orden en el país.
Por consiguiente, y es de suma importancia, reflexionar en cuanto a que l apolítica general se enfoca en tener un alcance más amplio y abordaje sobre los problemas sociales y económicos que suelen generar problemas en la población desencadenando en la aparición de más inseguridad en la sociedad, a su vez, una notoria persistencia en delincuencia.
¿Qué quiere decir esto? Bueno, esto implica reconocer que las decisiones tomadas en el ámbito de la política general suelen tener efectos importantes a la hora de la implementación y desarrollo de instrumentos abordados por la política criminal. Ciertamente, los beneficios que puede la población recibir de parte de políticas bien planteadas, van desde:
- Prevención efectiva del delito.
- Justicia restaurativa y reinserción social.
- Protección de los derechos y garantías legales.
- Fortalecimiento en la confianza de las instituciones.
- Optimización de recursos y eficacia operativa.
La prevención del delito siempre va a ser un pilar fundamental ante la lucha contra el fenómeno criminal. Muchos son los factores de riesgo, sociales, culturales, geográficos, ambientales, económicos, exógenos y endógenos que influyen en las personas y sus comportamientos, por ende, son un conjunto de vulnerabilidades latentes ante el desarrollo de prácticas delictivas dentro y fuera del país.
Una política criminal orientada hacia la prevención del delito siempre será un mayor beneficio ante la manera de dirigir un estado democrático. No solamente se trata de generar una cultura de castigo basada en sancionar con prisión al delincuente, sino, debe desarrollarse enfocada en abordar las causas subyacentes de la delincuencia, por ejemplo, la pobreza extrema, la falta de oportunidades educativas y laborales, así como en temas de desigualdad socioeconómica.
El estado gobernante tiene un arma o herramienta muy valiosa en su ejercer diario, y claramente es la política criminal vista desde una disciplina interdisciplinaria. Si por medio de esta se invierte en programas de prevención temprana, se puede reducir significativamente la delincuencia y su incidencia, así mejorar la confianza y seguridad de la población.
Muchas veces el tema de inversión ante los proyectos, modelos o estrategias generadas por la política criminal o bien el sistema judicial, primeramente, se centra exclusivamente en el valor o inversión económico que esto le puede generar al país. Claramente, el presupuesto ante este tipo de proyectos siempre es limitado y muchas veces no hay como sacarlos adelante; sin embargo, todo plan a desarrollar merece y necesita su inversión, sino, reflexione en cuanto se gasta diariamente en mantener a los reclusos en las prisiones, en el sobre poblamiento que hay en las cárceles nacionales e internacionales; para ver cambios se necesita de acciones fuertes y de inversiones grandes, se necesita cambiar el chip.
Dentro de los proyectos de la política criminal esta la justicia restaurativa, un beneficio enorme que debe de seguir implementando el país en cuanto a buscar medios menos invasivos para aquellos delitos considerados de menor gravedad. El cual puede implicar programas de rehabilitación y reinserción social, educación y capacitación laboral dentro del sistema penitenciario, todo con la finalidad de evitar una reincidencia delictiva y fomentar a su vez una cultura de responsabilidad y reconciliación de las partes afectadas (víctimas) y la parte infractora del delito (victimario).
La reducción del delito y la protección de la población en general, promover valores fundamentales de justicia, equidad y el respeto a los derechos humanos son parte esenciales de los beneficios otorgados por estas políticas importantes.
Referencia bibliográfica:
Borja, E. (2003). Sobre el concepto de política criminal: Una aproximación a su significado desde la obra de Claus Roxin. Profesor Titular en Derecho Penal de la Universidad de Valencia. [PDF]. Recuperado de https://aprende.uned.ac.cr/pluginfile.php/72718/mod_folder/content/0/El%20Concepto%20De%20Politica%20Criminal.pdf?forcedownload=1
Chinchilla, A. (2023). “La Política criminal debe ir de la mano con lo social” Tino Salas Mraksman, presidente Colegio de Profesionales en Criminología. Diario Extra. Recuperado de https://www.diarioextra.com/Noticia/detalle/491039/-la-pol-tica-criminal-debe-ir-de-la-mano-con-lo-social-
INACIPE (2019). ¿Para que sirve la política criminal?. Participación de: Virgilio Tanús Namnum, Sergio Suárez Daza y Gerardo Flores Arnaud. [Video YouTube]. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=uRhX2CqJssM&pp=ygUrSU5BQ0lQRSBQQVJBIFFVRSBTSVJWRSBMQSBQTE9JVElDQSBDUklNSU5BTA%3D%3D
Villamizar, G. (2020). De la política en general. Tal cual digital. [Imagen 1]. Recuperado de https://talcualdigital.com/de-la-politica-en-general-por-luis-alberto-butto/de-la-politica-en-general/
Zúñiga, L. (2009). Aproximación conceptual a la política criminal: Elementos fundamentales. Nociones de Política Criminal. [PDF]. Recuperado de https://aprende.uned.ac.cr/pluginfile.php/72718/mod_folder/content/0/Nociones%20de%20Politica%20Criminal.pdf?forcedownload=1
Comentarios
Publicar un comentario