Comparación de la política criminal de persecución penal y carcelaria de El Salvador y la de Costa Rica
Comparación de la política criminal de persecución penal y carcelaria de El Salvador y la de Costa Rica
Una
vez más, los discursos legitimadores de la historia de la pena y el castigo han
sembrado en la población una cultura de miedo, así como la manera más errónea
en manejar el sistema penitenciario en los países Latinoamericanos. El
Salvador, es un país que por muchos años fue considerado el más peligroso de
América Latina, en la actualidad, junto con el nuevo gobierno a cargo del
presidente Nayib Bukele, reformaron sus leyes y sistemas punitivos y penales.
Ciertamente,
su índice de criminalidad ha bajado, ¿pero a costa de qué? Bueno, a costa de la
violación a ciertos derechos humanos. El sistema penitenciario del Salvador solamente
se enfoca en el antiguo modelo de castigo ante la criminalidad, modelos de
rehabilitación son casi nulos.
El
modelo que actualmente es utilizado por el presidente Nayib Bukele es el de
“Guerra contra las pandillas”. Se sabe que el Salvador es caracterizado por
pasar muchos años bajo un gran daño social producto de los delitos provocados
por las pandillas o “maras”; prácticamente la mayoría de la población yacía
ante una inseguridad atroz.
Ante
lo mencionado, es imperativo recalcar que:
Nayibe
Bukele que se ha caracterizado en su gobierno por su ofensiva hacia los
crímenes de pandillas, implementando un sistema carcelario y construyendo la
prisión más grande de Latinoamérica a la que ya fueron trasladados cientos de
integrantes de pandillas y medidas con las que busca erradicar el crimen. (…)
muchas de las criticas hacia las medidas implementadas por el presidente
Bukele, surgen a partir del argumento de que se esta excediendo y cruzando los
limites gubernamentales. (…) Un uniforme presentado por Human Rights Watch
afirma que se han cometido grandes abusos en los que se involucra el
hacinamiento extremo, violaciones al debido proceso, falta de garantías,
muertes bajo custodia y detenciones masivas. (Molinares, 2023, pp. 2-7)
Ciertamente,
en el siglo XXI, está latente la necesidad del desarrollo ante métodos,
proyectos o estrategias que cambien la forma en la que se ha avenido trabajando
en materia de sistema carcelario y de derecho penal. Sin embargo, todas las
posibles estrategias a considerarse efectivas para un adecuado abordaje del
fenómeno criminal deben ser estrictamente bajo el uso de la legalidad, ante el
respeto y protección de la dignidad humana y ante la vigilancia de la
protección de los derechos humanos inherentes.
Y, es que ciertamente, el sistema
penitenciario busca implementar un castigo ante la persona infractora de la ley
o normativa penal; sin embargo, parte de su objetivo debe ser recurrir ante
esto de una manera legal, no centrarse en ejecutar prácticas inhumanas (porque
a pesar de que son personas violadoras de la ley estatal, son humanos con los
mismos derechos universales); sin embargo, en el caso de El Salvador, los que
son parte del gobierno actual no consideran que es su método es lesivo de los
derechos humanos debido a que a nivel jurídico el mismo gobierno es quien
admite la ley o normativa para el desplazar a las pandillas a la gran cárcel.
Parte
esencial de una adecuada política criminal debe ser dirigida en implementar
herramientas enfocadas en método preventivos y programas de rehabilitación de
la persona infractora y posteriormente ayudar a lograr una adecuada reinserción
del infractor a la sociedad, para ello, se necesita del presupuesto económico
adecuado y de la disposición de las autoridades competentes, instituciones y
poderes encargados del sistema penitenciario y penal.
La
cultura del castigado que por muchos siglos se ha justificado alrededor del
mundo, es una cultura donde siempre se ha justificado la actuación de medidas
de sanción que van en contra de la ley (que van desde la mutilación,
estigmatización según el estatus económico y pena de muerte).
De
muchos, es el pensamiento de que es mejor, más adecuado y fácil recurrir a un sistema
en el que se enfoquen en ese diseño de castigo o sanción. Sin embargo, desde
una perspectiva criminológica y crítica, los mejores resultados serán fruto de
programas que se enfoquen en dar una real y adecuada rehabilitación al
infractor, pero antes de eso, siempre optar por la prevención, tomando siempre
en cuenta los factores criminógenos que afectan al ser humano, los cuales
directamente incurren en el desarrollo de comportamientos y conductas desviada
y criminales.
Ahora
bien, en cuanto a Costa Rica, y su sistema penitenciario y/o carcelario, se aborda
que aún existe una clara indicación en entender la importancia de aclarar que
la política de persecución penal son todas aquellas estrategias y prioridades
que guían la forma de ejercer del sistema judicial en cuanto a la denuncia de
los delitos.
Dentro
de este análisis, se permite mencionar que:
La
política es un conjunto de decisiones que definen objetivos a alcanzar
(estrategia), y de acciones que combinan los recursos humanos, materiales y
técnicos para lograr esas metas (táctica). (…) La política de persecución penal
debe ser precedida por la discusión y el conocimiento de datos objetivos y de
otras opiniones, con la finalidad de acertar y servir al sistema democrático.
(…) La política de persecución penal se basa en la ley e impone al Fiscal
General de la República la priorización de los recursos bajo su administración,
para perseguir los delitos causantes de mayor daño social; (…) debe señalarse
que la política de persecución penal debe corresponder a las necesidades
impuestas por la criminalidad. El objetivo es reprimir los delitos que causan
mayor daño social. (Dall’Anese, 2021, pp. 13-27)
Con
base en lo expuesto, y desde el punto de vista criminológico, en Costa Rica, la
política de persecución debe enfocarse y evolucionar aún más en temas centrales
e indicados a la necesidad de datos objetivos y discusión, una imperativa
priorización de recursos y la imperatividad de responder inteligentemente a la
problemática de la criminalidad.
Parte
esencial es que los funcionarios encargados de dirigir este tipo de política
deben dar la prioridad de recursos variables para poder responder a la ola
criminal. Dicha priorización es de vital importancia para lograr maximizar los
recursos que están limitados y concentrar los esfuerzos en áreas donde se puede
lograr un mayor beneficio para la sociedad.
Posteriormente,
se menciona que la política de persecución penal en Costa Rica debe
imperativamente adaptarse a las necesidades cambiantes que dirige la
criminalidad. Lo cual, de manera más inteligente debe de atenderse en la
aplicación y desarrollo de políticas más flexibles, lo cual, pertinentemente
abordará las tendencias delictivas y a su vez se logra atender la demanda
social ante la inseguridad.
Por
último, dentro de la necesidad de fijar los datos y objetivos de la política de
persecución que brinda el Estado costarricense, se debe de garantizar que todas
las posiciones y decisiones centradas en la política que se vincula con esta labor
deban garantizar decisiones positivas y efectivas que sirvan al sistema
democrático al abordar los desafíos de la manera más justa y equitativa.
Ahora
bien, una vez detallado el tema de las políticas de persecución de El Salvador
y Costa Rica; es imperativo reflejar una comparativa ante la eficacia de ambas
políticas y el impacto en sus sistemas. Por lo cual, en el caso de El Salvador,
la política de persecución penal que este país a implementado por años es
caracterizada por un enfoque punitivo y una alta tasa de hacinamiento
carcelario, con un énfasis en la una cultura del castigo fundamentada en
represión de la delincuencia por medio de medidas coercitivas; lo cual, plantea
grandes desafíos en el tema de rehabilitación y reinserción social de los
delincuentes.
Les
adjunto unos videos muy cortos, donde varias funcionarias hablan de los efectos
positivos de una rehabilitación adecuada en presos.
Por
otro lado, Costa Rica ha logrado tener más iniciativa en cuanto a las
alternativas y estrategias en medidas de prevención del delito y la
rehabilitación. Dichas herramientas pueden reflejarse en algunas políticas que
Costa Rica a desarrollado en temas de educación, capacitación laboral y la
atención integral de los presos. En la siguiente noticia nacional aquí, (y con mucho
respeto les invito puedan sacar unos minutos para leerla), narra el proceso de
jóvenes sentenciados a pena privativa de libertad y el proceso de rehabilitación y
reinserción que cada uno llevó.
Sin
embargo, es definitivo que a pesar de la manera en como ambos países deciden
enfrentar el fenómeno criminal y el daño social que esta problemática deja en
la sociedad, ambos enfrentan desafíos significativos en los sistemas de
justicia penal y penitenciario.
Elementos
negativos como lo son, la corrupción en los tres poderes de la República, falta
de recursos, el hacinamiento carcelario, la reinserción carcelaria, igualdad
ante la justicia, programas de reinserción muy debilitados, y otros más, son el
freno y/o obstáculo desde hace muchos años que enfrentan ambos países para el
desarrollo de políticas de persecución penal y políticas criminales adecuadas a
la realidad y evolución acelerada que tiene el mismo fenómeno criminal.
Claramente,
ambos países enfrentan desafíos muy grandes y únicos (y también a nivel
mundial), en los sistemas de justicia, punitivo y penal que rigen en sus
Estados democráticos. El desarrollo de estrategias y el evolucionar ante nuevos
y modificados sistemas penales y punitivos son parte de soluciones efectivas la
cual requiere un compromiso continuo, sin dejar de lado que deben regirse por
la legalidad y bajo el marco de la protección a los derechos humanos.
Referencia
Bibliográfica:
Canales,
D. (2021). Costa Rica registra la inflación más baja y el Salvador la más
alta en la región. La República. [Imagen 1]. Recuperado de https://www.larepublica.net/noticia/costa-rica-registra-la-inflacion-mas-baja-y-el-salvador-la-mas-alta-de-la-region
Dall’Anese,
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Política criminal. Revista Digital de Ciencias Penales de Costa Rica, 1(32)(13),
pp. 1-29. [PDF]. Recuperado de https://revistas.ucr.ac.cr/index.php/RDMCP/article/view/49558
Molinares,
L. (2023). Análisis de la situación carcelaria en El Salvador a través de la
filosofía. [PDF]. Recuperado de https://www.researchgate.net/profile/Luciana-Molinares/publication/370222692_Analisis_de_la_situacion_carcelaria_en_El_Salvador_a_traves_de_la_Filosofia-Luciana_Molinares/links/6446abc72d8ff0036399d4ad/Analisis-de-la-situacion-carcelaria-en-El-Salvador-a-traves-de-la-Filosofia-Luciana-Molinares.pdf
Villalobos,
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