Comparación de la política criminal de persecución penal y carcelaria de El Salvador y la de Costa Rica

Comparación de la política criminal de persecución penal y carcelaria de El Salvador y la de Costa Rica



Imagen 1: Costa Rica registra la inflación más baja y el Salvador la más alta en la región (Canales, 2021).


Una vez más, los discursos legitimadores de la historia de la pena y el castigo han sembrado en la población una cultura de miedo, así como la manera más errónea en manejar el sistema penitenciario en los países Latinoamericanos. El Salvador, es un país que por muchos años fue considerado el más peligroso de América Latina, en la actualidad, junto con el nuevo gobierno a cargo del presidente Nayib Bukele, reformaron sus leyes y sistemas punitivos y penales.

Ciertamente, su índice de criminalidad ha bajado, ¿pero a costa de qué? Bueno, a costa de la violación a ciertos derechos humanos. El sistema penitenciario del Salvador solamente se enfoca en el antiguo modelo de castigo ante la criminalidad, modelos de rehabilitación son casi nulos.

El modelo que actualmente es utilizado por el presidente Nayib Bukele es el de “Guerra contra las pandillas”. Se sabe que el Salvador es caracterizado por pasar muchos años bajo un gran daño social producto de los delitos provocados por las pandillas o “maras”; prácticamente la mayoría de la población yacía ante una inseguridad atroz.

Ante lo mencionado, es imperativo recalcar que:

Nayibe Bukele que se ha caracterizado en su gobierno por su ofensiva hacia los crímenes de pandillas, implementando un sistema carcelario y construyendo la prisión más grande de Latinoamérica a la que ya fueron trasladados cientos de integrantes de pandillas y medidas con las que busca erradicar el crimen. (…) muchas de las criticas hacia las medidas implementadas por el presidente Bukele, surgen a partir del argumento de que se esta excediendo y cruzando los limites gubernamentales. (…) Un uniforme presentado por Human Rights Watch afirma que se han cometido grandes abusos en los que se involucra el hacinamiento extremo, violaciones al debido proceso, falta de garantías, muertes bajo custodia y detenciones masivas. (Molinares, 2023, pp. 2-7)

Ciertamente, en el siglo XXI, está latente la necesidad del desarrollo ante métodos, proyectos o estrategias que cambien la forma en la que se ha avenido trabajando en materia de sistema carcelario y de derecho penal. Sin embargo, todas las posibles estrategias a considerarse efectivas para un adecuado abordaje del fenómeno criminal deben ser estrictamente bajo el uso de la legalidad, ante el respeto y protección de la dignidad humana y ante la vigilancia de la protección de los derechos humanos inherentes.

 Y, es que ciertamente, el sistema penitenciario busca implementar un castigo ante la persona infractora de la ley o normativa penal; sin embargo, parte de su objetivo debe ser recurrir ante esto de una manera legal, no centrarse en ejecutar prácticas inhumanas (porque a pesar de que son personas violadoras de la ley estatal, son humanos con los mismos derechos universales); sin embargo, en el caso de El Salvador, los que son parte del gobierno actual no consideran que es su método es lesivo de los derechos humanos debido a que a nivel jurídico el mismo gobierno es quien admite la ley o normativa para el desplazar a las pandillas a la gran cárcel.

Parte esencial de una adecuada política criminal debe ser dirigida en implementar herramientas enfocadas en método preventivos y programas de rehabilitación de la persona infractora y posteriormente ayudar a lograr una adecuada reinserción del infractor a la sociedad, para ello, se necesita del presupuesto económico adecuado y de la disposición de las autoridades competentes, instituciones y poderes encargados del sistema penitenciario y penal.

La cultura del castigado que por muchos siglos se ha justificado alrededor del mundo, es una cultura donde siempre se ha justificado la actuación de medidas de sanción que van en contra de la ley (que van desde la mutilación, estigmatización según el estatus económico y pena de muerte).

De muchos, es el pensamiento de que es mejor, más adecuado y fácil recurrir a un sistema en el que se enfoquen en ese diseño de castigo o sanción. Sin embargo, desde una perspectiva criminológica y crítica, los mejores resultados serán fruto de programas que se enfoquen en dar una real y adecuada rehabilitación al infractor, pero antes de eso, siempre optar por la prevención, tomando siempre en cuenta los factores criminógenos que afectan al ser humano, los cuales directamente incurren en el desarrollo de comportamientos y conductas desviada y criminales.

Ahora bien, en cuanto a Costa Rica, y su sistema penitenciario y/o carcelario, se aborda que aún existe una clara indicación en entender la importancia de aclarar que la política de persecución penal son todas aquellas estrategias y prioridades que guían la forma de ejercer del sistema judicial en cuanto a la denuncia de los delitos.

Dentro de este análisis, se permite mencionar que:

La política es un conjunto de decisiones que definen objetivos a alcanzar (estrategia), y de acciones que combinan los recursos humanos, materiales y técnicos para lograr esas metas (táctica). (…) La política de persecución penal debe ser precedida por la discusión y el conocimiento de datos objetivos y de otras opiniones, con la finalidad de acertar y servir al sistema democrático. (…) La política de persecución penal se basa en la ley e impone al Fiscal General de la República la priorización de los recursos bajo su administración, para perseguir los delitos causantes de mayor daño social; (…) debe señalarse que la política de persecución penal debe corresponder a las necesidades impuestas por la criminalidad. El objetivo es reprimir los delitos que causan mayor daño social. (Dall’Anese, 2021, pp. 13-27)

Con base en lo expuesto, y desde el punto de vista criminológico, en Costa Rica, la política de persecución debe enfocarse y evolucionar aún más en temas centrales e indicados a la necesidad de datos objetivos y discusión, una imperativa priorización de recursos y la imperatividad de responder inteligentemente a la problemática de la criminalidad.

Parte esencial es que los funcionarios encargados de dirigir este tipo de política deben dar la prioridad de recursos variables para poder responder a la ola criminal. Dicha priorización es de vital importancia para lograr maximizar los recursos que están limitados y concentrar los esfuerzos en áreas donde se puede lograr un mayor beneficio para la sociedad.

Posteriormente, se menciona que la política de persecución penal en Costa Rica debe imperativamente adaptarse a las necesidades cambiantes que dirige la criminalidad. Lo cual, de manera más inteligente debe de atenderse en la aplicación y desarrollo de políticas más flexibles, lo cual, pertinentemente abordará las tendencias delictivas y a su vez se logra atender la demanda social ante la inseguridad.

Por último, dentro de la necesidad de fijar los datos y objetivos de la política de persecución que brinda el Estado costarricense, se debe de garantizar que todas las posiciones y decisiones centradas en la política que se vincula con esta labor deban garantizar decisiones positivas y efectivas que sirvan al sistema democrático al abordar los desafíos de la manera más justa y equitativa.

Ahora bien, una vez detallado el tema de las políticas de persecución de El Salvador y Costa Rica; es imperativo reflejar una comparativa ante la eficacia de ambas políticas y el impacto en sus sistemas. Por lo cual, en el caso de El Salvador, la política de persecución penal que este país a implementado por años es caracterizada por un enfoque punitivo y una alta tasa de hacinamiento carcelario, con un énfasis en la una cultura del castigo fundamentada en represión de la delincuencia por medio de medidas coercitivas; lo cual, plantea grandes desafíos en el tema de rehabilitación y reinserción social de los delincuentes.

Les adjunto unos videos muy cortos, donde varias funcionarias hablan de los efectos positivos de una rehabilitación adecuada en presos.

 

Video 1: ¿De la cárcel a una nueva vida? Arline Gómez (Villalobos, 2022).



Video 2: ¿De la cárcel a una nueva vidia? Yamileth Valverde (Villalobos, 2022).


Por otro lado, Costa Rica ha logrado tener más iniciativa en cuanto a las alternativas y estrategias en medidas de prevención del delito y la rehabilitación. Dichas herramientas pueden reflejarse en algunas políticas que Costa Rica a desarrollado en temas de educación, capacitación laboral y la atención integral de los presos. En la siguiente noticia nacional aquí, (y con mucho respeto les invito puedan sacar unos minutos para leerla), narra el proceso de jóvenes sentenciados a pena privativa de libertad y el proceso de rehabilitación y reinserción que cada uno llevó.

Sin embargo, es definitivo que a pesar de la manera en como ambos países deciden enfrentar el fenómeno criminal y el daño social que esta problemática deja en la sociedad, ambos enfrentan desafíos significativos en los sistemas de justicia penal y penitenciario.

Elementos negativos como lo son, la corrupción en los tres poderes de la República, falta de recursos, el hacinamiento carcelario, la reinserción carcelaria, igualdad ante la justicia, programas de reinserción muy debilitados, y otros más, son el freno y/o obstáculo desde hace muchos años que enfrentan ambos países para el desarrollo de políticas de persecución penal y políticas criminales adecuadas a la realidad y evolución acelerada que tiene el mismo fenómeno criminal.

Claramente, ambos países enfrentan desafíos muy grandes y únicos (y también a nivel mundial), en los sistemas de justicia, punitivo y penal que rigen en sus Estados democráticos. El desarrollo de estrategias y el evolucionar ante nuevos y modificados sistemas penales y punitivos son parte de soluciones efectivas la cual requiere un compromiso continuo, sin dejar de lado que deben regirse por la legalidad y bajo el marco de la protección a los derechos humanos.

 

 

Referencia Bibliográfica:


Canales, D. (2021). Costa Rica registra la inflación más baja y el Salvador la más alta en la región. La República. [Imagen 1]. Recuperado de https://www.larepublica.net/noticia/costa-rica-registra-la-inflacion-mas-baja-y-el-salvador-la-mas-alta-de-la-region

Dall’Anese, F. (2021). Política de persecución penal. Sociología del Derecho Penal y Política criminal. Revista Digital de Ciencias Penales de Costa Rica, 1(32)(13), pp. 1-29. [PDF]. Recuperado de https://revistas.ucr.ac.cr/index.php/RDMCP/article/view/49558

Molinares, L. (2023). Análisis de la situación carcelaria en El Salvador a través de la filosofía. [PDF]. Recuperado de https://www.researchgate.net/profile/Luciana-Molinares/publication/370222692_Analisis_de_la_situacion_carcelaria_en_El_Salvador_a_traves_de_la_Filosofia-Luciana_Molinares/links/6446abc72d8ff0036399d4ad/Analisis-de-la-situacion-carcelaria-en-El-Salvador-a-traves-de-la-Filosofia-Luciana-Molinares.pdf

Villalobos, F. (2022). ¿De la cárcel a una nueva vida? CRHoy. Recuperado de https://www.crhoy.com/especiales/punto_y_aparte/

Villalobos, F. (2022). ¿De la cárcel a una nueva vida? Arline Gómez. [Video 1 YouTube]. Recuperado de https://youtu.be/_eWbhEYm-cQ?si=T0yDFoRG5Jot5tlA

Villalobos, F. (2022). ¿De la cárcel a una nueva vida? Yamileth Valverde. [Video 2 YouTube]. Recuperado de https://youtu.be/zawlWNknoOY?si=N_B6FejR6nQJcD8h                                    

 

 

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